30 - Septiembre - 2007
“Si pudiera vivir nuevamente mi vida, en la próxima trataría de cometer más errores. No intentaría ser tan perfecto, me relajaría más. Correría más riesgos, haría más viajes, contemplaría más amaneceres, subiría más montañas, nadaría más ríos, tendría más problemas reales y menos imaginarios.
Por si no lo saben, de eso está hecha la vida, sólo de momentos; no te pierdas el ahora. Yo era uno de esos que nunca iba a ninguna parte sin un termómetro, una bolsa de agua caliente, un paraguas y un paracaídas; si pudiera volver a vivir, viajaría más liviano.
Si pudiera volver a vivir, comenzará a andar descalzo a principios de la primavera y seguiría así hasta concluir el otoño. Y jugaría con más niños, si tuviera otra vez la vida por delante. Pero, ya ven, tengo ochenta y cinco años y sé que me estoy muriendo.”
Son unas palabras que se atribuyen al escritor argentino Jorge Luis Borges. Unas palabras que nos advierten del riesgo de vivir sin disfrutar lo más pequeño, los momentos y sin disfrutar del riesgo. Tenemos un día por delante que se nos regala. Sí, que se nos regala. ¿Han ido ustedes a algún centro comercial a comprar el día de hoy? Que yo sepa no, y menos mal.
Por eso les sugiero que vivan el momento presente, siguiendo el impulso de la gracia. Los impulsos que les lleven a amar, a hacer el bien, a dar sin esperar nada a cambio, a perdonary a estrujar al máximo cada momento que el jueves les regale.
Igual no es su cumpleaños, ni su aniversario, ni su santo, ni aparentemente tienen nada que celebrar. Sin embargo, ¿les parece poco motivo celebrar la vida, que estamo vivos, que Dios nos ama, que nos quiere tal y como son, que nos acepta, que nos abraza, que nos come a besos y que nos regala este día nuevo por puro amor, sin esperar nada a cambio?
Los que somos creyentes sabemos que Dios está detrás de todo lo bueno que nos rodea. Y aquellos que no lo son, muy cortitos de luces tienen que ser, para no valorar el amanecer, los silencios, los colores, las sonrisas, la bondad, las caricias, las palabras… Podríamos estar enumerando sin parar todos los motivos para ser felices, permítanme una sugerencia, piensen en tres motivos para ser feliz hoy y disfrútenlos.
24 - Octubre - 2007 at 4:18 am
me gusto mucho esta refleccion y creo que, si la consideramos podriamos cambiar nuestro futuro y el de nuestras decendencias.
28 - Octubre - 2007 at 9:29 pm
Mensaje precioso, ya lo conocía pero es de esos temas que deben ser recordados permanentemente pues nos olvidamos de la realidad.
El presente es el único instante en el que se encuentran todas las posiblidades; este mensaje no induce a vivir una vida real.